La centrifugadora de lechuga y Los Carpinteros

Casa Carina era nuestra casa de Compostela. Viví allí solamente un curso pero siguió siendo el punto de referencia en Santiago durante muchos años… Hasta que Carina la dejó y nos quedamos sin hogar. Era húmedo pero Carina tenía radiadores de esos de enchufar y los llevábamos rodando del salón a la habitación. También tenía un deshumidificador gigante que parecía un robot y una cocina vitrocerámica.

La teníamos decorada con postales de obras de arte de las que yo estudiaba. Una vez quise poner un poster de “El Jueves” con la cara de Aznar y Carina no me dejó.

Llevaba pocos meses viviendo en casa Carina cuando trajo un invento de plástico que le había regalado su madre. Me reí cuando lo vi. Era cilíndrico y tenía una manivela.

– ¿Qué es eso?

– Una centrifugadora de lechuga, para las ensaladas.

UNA CENTRIFUGADORA DE LECHUGA.

La usé y repetí. Y mis ensaladas estaban ricas y secas.  Es verdad. Secar la lechuga mejora las ensaladas. A partir de ahí comimos mucha más ensalada en casa Carina.

Yo cocinaba mucho. Nos turnábamos para limpiar, pero no para cocinar porque siempre había voluntarias. Un día hice arroz con verduras. Le eché un colorante amarillo de esos que Carina usaba para pasta y patatas. Siempre le decía que eso era una porquería pero no había azafrán y yo que sé… me emocioné con las especias. Hice arroz y ensalada con la lechuga centrifugada. Fui al salón con la comida y pusimos la tele.

OLOR A QUEMADO

Olga y Ca por © João Duarte Silva

Olga y Ca por © João Duarte Silva

No era a comida quemada… era mucho peor. Volví a la cocina y encontré la centrifugadora de lechuga derritiéndose encima de la vitrocerámica aún caliente. Estaba mitad derretida y mitad no. Al levantarla, decenas de hilitos de plástico aparecieron… cayéndose al charquito que ya había pegado a la cocina.

Carina no se enfada nunca de manera aparente. Yo vi su cara de enfado pero solamente dijo: “Bueno, no pasa nada”. Nunca le compré otra centrifugadora y a veces me acuerdo.

TE DEBO UNA CENTRIFUGADORA DE LECHUGA

Los Carpinteros. 2012. Galerie Peter Kilchmann. Zurich.

Los Carpinteros. 2012. Galerie Peter Kilchmann. Zurich.

Los Carpinteros es un colectivo de artistas cubano nacido a principios de los noventa. En principio eran tres: Marco Antonio Castillo Valdes, Dagoberto Rodríguez Sánchez y Alexandre Jesús Arrechea Zambrano. Este último abandonó el grupo en el 2003. Trabajan con el humor crítico creando instalaciones, objetos y dibujos. Juegan con el espacio intermedio entre funcional y lo inservible haciendo alusión a una sociedad tensa, preparada para romperse y convertirse en algo totalmente distinto. Los instrumentos derretidos de Los Carpinteros, que los asocio con esta historia, aluden a ese deterioro social. Símbolos del más vivo folclore cubano deshaciéndose en el suelo, agonizantes. No considero que hablen de una situación concreta en Cuba. Se trata de obras elegantes y sobrias, con base en la arquitectura y diseño, que parten del mundo concreto de los artistas pero hablan de una sociedad global. Cuando derretí la centrifugadora de lechuga de Casa Carina no era consciente de que podría ser un símbolo de mi futura partida… de nuestro bonito hogar que estaba cambiando para siempre… y que aunque lo echemos de menos, el resultado del cambio no fue malo. No nos ha ido mal, ¿Eh, Ca?

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